domingo, abril 12, 2015

´NDRANGHETA


Roberto Saviano, en su libro CeroCeroCero, dedica un capítulo al árbol que él denomina ´NDRANGHET, describiéndolo como “sus principales méritos se cuenta el de proteger su crecimiento de modo que apenas se vislumbrará ocasionalmente algún atisbo. Nunca el todo, nunca la extensión íntegra de la copa del árbol, y aún menos el reflejo de su perímetro en la profundidad de sus raíces. Así, ha sido finalmente el propio árbol, gracias a sus dimensiones demasiado extensas para ser abarcadas por la mirada, el que se ha hecho sombra por sí solo”.[1]

Saviano no está describiendo un árbol, de hecho él no es  silvicultor, es un escrito italiano que, desde el año 2006, vive con una escolta permanente por describir los procesos de la mafia italiana, las zonas de comercio que controlan, entre ellas la moda.

Lo que describe, en el libro ya citado,  es la forma moderna como se ha organizado la mafia en Italia y cuyo negocio es el control de la cocaína proveniente de Colombia, con destino a Europa, Australia y el resto del mundo. Dicho de manera simple, se compra la droga en América Latina y se traslada a diversos puertos de Italia o Europa; embarques que son esperados con sigilo, retirado de los lugares de almacenamiento y, posteriormente, distribuirlos. Las formas de transportar la droga dejan a la ficción como un cuento de niños.
Estas formas de compra y posterior traslado, demanda una organización altamente afiatada, con lazos de lealtad a toda prueba, con una jerarquía rígida y con roles definidos desde la cúpula más alta  hasta el esbirro de menor monta.

Quien cae en desgracia, en otras palabras es detenido, enjuiciado y encarcelado, recibe la protección de la ´Ndrangheta.

Dado que los brazos de la ´Ndrangheta son extensos, estos poco a poco van capturando las más diversas instituciones públicas, las cuales deben de actuar de acuerdo a lo que determina el capo de la ´Ndrangheta; por esta razón detenerlos y enjuiciarlo no es una tarea fácil, ya que muchos altos oficiales de la policía, por ejemplo,  están cooptados como, también, una amplia línea de jueces.

La lucha de fondo del estado Italiano, pese a que en su interior la ´Ndrangheta tiene a varios empleados, es terminar con esta organización criminal. Ellos saben que el no hacerlo puede significar un derrumbe del Estado italiano.

Por otra parte recordemos que en Italia, a comienzos de los años 90,  siglo recién pasado, se descubrió una red de corrupción que implicaba a los principales partidos políticos con los diversos grupos empresariales e industriales.

En su Libro “El Nombre de Dios”, el escritor David Yallop, sugiere que la decisión del Papa Juan Pablo I, de producir cambios radicales en el Banco del Vaticano con el fin de romper las relaciones con la mafia, le costó la vida.

El proceso de probidad y transparencia, llevada a cabo por los Tribunales de Justicia italianos, se denominó Manos Limpia;  se inculpo a todos los responsables independiente de sus embestiduras, pareciera que la consigna fue: “caiga quien caiga”.  Fueron varios los ex primeros ministros de la Democracia Cristina y del Partido Socialista italiano que debieron ir a los tribunales.

Este proceso de manos limpia fue un proceso de sanación para la democracia italiana, se combatió con mecanismos democráticos la corrupción, el cohecho, el lavado de activos, los fraudes al fisco, etc. Esto es posible cuando los mecanismos democráticos e instituciones probas desarrollan su labor con autonomía, sin presiones; esta forma de proceder le brinda seguridad, transparencia y confianza a la ciudadanía.

Hoy Italia y muchos países del mundo continúan su lucha contra el narcotráfico y contra los actos corruptos de sus políticos y/o empresarios.

En los actos de corrupción que involucran a personas con alta responsabilidad en el Estado, suelen argumentar que no es posible investigar por razones de Seguridad de Estado.

Las razones de Estado no son para guardar o proteger los actos corruptos de unos pocos  o,  a una red de complicidad, sino para proteger los intereses de la mayoría que demandan transparencia y probidad. Las razones de Estado son para perseguir y llevar a juicio a los corruptos, para aquellos que sobreponen sus particularísimos interese por sobre los interés de la mayoría.

Los últimos hechos acaecidos en nuestro país nos invitan a un discernimiento a cada uno de nosotros y te propongo una forma lúdica de abordarlo.

Amigas y Amigos, los invito a un juego: Toma una hoja de papel en blanco, dibuja un árbol con raíces profundas y ramas muy extensas y gruesas, también agrega una copa que no logras ver, porque esta fuera del alcance de tu vista.

Ubica en ese árbol al SII, al Tribunal Constitucional, a SQM, a Penta, a las empresas de lobby que asesoran a estos últimos y agrega a quienes tú estimes pertinente.
Que lo disfrutes, porque en este juego no está permitido deprimirse.

Omar Williams López
Iquique



[1] Roberto Saviano, CeroCeroCero, pagina 215.

viernes, abril 10, 2015

POPULISMO POPULAR Y BONAPARTISMO DEMOCRACIA SIN PUEBLO Y SIN PARTIDOS



Hay una falsa imagen idealizada de la democracia y de los partidos políticos chilenos, que pasa de largo el decenio de exclusiones que va desde 1948 a 1958, desde la Ley de Defensa de la Democracia hasta el Bloque de Saneamiento Democrático, que derogó la “ley maldita”, incluso, podría extenderse hasta 1964, fecha del triunfo de la Democracia Cristiana. El carácter central de este período es el rechazo a la política y a los partidos, algo no muy distinto a la actualidad.

En 1952 el gobierno radical de Gabriel González Videla, que se había caracterizado por la formación de gabinetes integrados por todos los partidos políticos chilenos, había caído en el mayor de los desprestigios: los radicales eran la expresión del máximo de la corrupción y de los escándalos que, además de perseguir a los comunistas que habían colaborado para su elección, la inflación llegaba a más del 50%, provocando la famosa huelga de la chaucha - a raíz del alza de 20 centavos de peso por el boleto de locomoción - y la aventura del complot de colliguay del auto secuestro de Mass y Soto.

Como siempre, los partidos políticos de la época estaban convencidos de haber detenido la rueda de la historia: cada uno de ellos se preparaba para las elecciones presidenciales de 1952; se sostenía que el populismo no tenía cabida en Chile – solo había habido una experiencia en la dictadura de Carlos Ibáñez (1927-1931), que había terminado a causa de la crisis de 1929 que, en Chile llegó tarde, hacia el año 1931. El Chile nuevo de Ibáñez poco tenía que ver con la dictadura de Primo de Rivera, en España, o con el fascismo italiano.

Los radicales creían, sin darse cuenta del rechazo popular que generaban, que podía repetirse el gobierno con el insulso candidato Pedro Enrique Alfonso, apoyado por la Falange. Liberales y conservadores estaban convencidos de que esta vez llegarían al poder con Arturo Matte Larraín, del clan Alessandri, sin embargo, el ex dictador Carlos Ibáñez ganó las elecciones por más de 400.000 votos. Es sino de la derecha ha sido siempre el creer que va a ganar y, así, recuperar el fundo que es este país – ojalá se repita se repita nuevamente la situación-.

A los 80 años, Carlos Ibáñez del Campo ya no era el mismo del Chile nuevo y del “termocauterio por arriba y por abajo”, sino que hizo un gobierno completamente errático: al comienzo se alió a Juan Domingo Perón - quiso imitar al justicialismo – en este período lo apoyaban los socialistas populares de Raúl Ampuero y los agrario-laboristas; al poco tiempo, los primeros se pasaron a la oposición e Ibáñez, en pleno desastre intentó un gabinete, presidido por Eduardo Frei, con plenos poderes, pero esta fórmula fracasó a causa de las intrigas de Rafael Tarud, en ese entonces jefe del partido agrario-laborista. Posteriormente, integró al gabinete a Jorge Prat, un nacionalista-fascista portaliano, director de la revista Estanquero – uno de los prosélitos de esa tendencia era Sergio Onofre Jarpa, líder de la derecha del Partido Nacional.

El Mercurio, que siempre ha querido dirigir los distintos gobiernos, dedicó una serie de Editoriales al problema de la inflación que, en 1957, había llegado al 83% - pensar que en la actualidad el 10% es materia de alarma-. Agustín Edwards gestionó, en Estados Unidos, la venida de una Comisión llamada Klein Saks, cuya misión consistía en terminar con la inflación en base a la clásica política derechista de reducir el gasto fiscal y, sobretodo, los sueldos y salarios que, anteriormente, se equiparaban al costo de la vida; la misión fracasó rotundamente debido al corporativismo de los empresarios que, como siempre, vivían del  Estado, y de las huelgas obreras. Al final, el gobierno de Ibáñez terminó firmando la derogación de la Ley de Defensa de la Democracia y la promulgación de la Ley Electoral que, por medio de la cédula única, combatió el cohecho.

Es difícil calificar de populista al errático gobierno de Carlos Ibáñez, pues es una sombra comparado con Getulio Vargas o con Juan Domingo Perón, mas bien le correspondería el título de un gobierno anti político, que terminó ahogado por la inflación y la poderosa combinación opositora de “todos contra Ibáñez”.

En 1958, el empresario neurótico Jorge Alessandri Rodríguez intentó realizar un gobierno gerencial sobre los partidos, supeditando a la derecha al poder presidencial, sin embargo, terminó con un desastre económico y la pérdida de la mayoría parlamentaria, que lo obligó a integrar a los radicales al gabinete.

En la elección de 1958 apareció un personaje que encarnó al populismo: Antonio Zamorano Herrera, el cura de Catapilco, una pequeña localidad entre Zapallar y La Ligua; en esa zona los gamonales era la familia Irarrázabal, dueños del latifundio desde 1891. El cura de Catapilco era un personaje que hacía muy entretenidas las funciones en la Cámara de Diputados acusando a los dueños de fundos de tratar a los campesinos peor que a los cerdos.

El cura de Catapilco logró, en las elecciones presidenciales de 1958,  -   exactamente el mismo porcentaje que Salvador Allende necesitaba para triunfar sobre Alessandri - la justa paliza propinada por los diputados socialistas, que lo acusaban de haber sido comprado por los candidatos de la derecha.

A partir del plebiscito de 1988, el populismo anti partidos se encarna en empresarios: en 1989 se presenta como candidato Francisco Javier Errázuriz, un empresario que, según él, había hecho su fortuna criando pollitos; su lema fue terminar con la UF. Logró una altísima votación – un millón de votos- con el 15,48%, apenas la mitad de Hernán Buchi , que obtuvo dos millones de votos.

En la actualidad, la política no puede estar más desprestigiada: ambas combinaciones bipólicas son ampliamente rechazadas por la ciudadanía: de 11 millones de electores potenciales sólo están inscritos ocho millones, es decir, cuatro millones rechazan el sistema político.

El Parlamento es una de las instituciones más desprestigiadas y la profesión de política es asimilada con el robo y el fraude. Abundan los casos de escándalos, que son destacados profusamente por la Prensa de derecha, cuyo interés simulado es convertir la política en algo banal.
   
   Vista esta catastrófica situación, sería apenas lógico que surgiera un populismo anti partido, sin embargo, no ha aparecido un líder carismático que pueda canalizar este descontento, hasta ahora larvado. .

En el miserable Chile de hoy lo único que importa es la riqueza y se hace necesario hacer ostentación de ella: los ricachones están seguros de que su propiedad privada no será tocada jamás por el gobierno; no irán a la cárcel por uso de información privilegiado u otros delitos económicos, a lo único que temen es al asalto de sus propiedades, por eso piden mano dura frente a la delincuencia, en vez de promover el empleo entre los jóvenes y la justicia social para los ciudadanos más desprotegidos.

 


Rafael Luís Gumucio Rivas  

   

jueves, abril 09, 2015

La Segunda República

No hay duda que el actual andamiaje institucional esta trizado y que poco se lograra si  intentan poner algunos pequeños parches, tarde o temprano se derrumbará y antes del derrumbe hay que reconstruir la obra constitucional, hay que refundar la república.

La captura de la política por parte de las grandes empresas otorga la justificación, a los ciudadanos, que han demostrado su desafección por la acción política, a través de una creciente abstención.

Los ciudadanos llegaron a la convicción que las oferta de los conglomerados políticos, no difieren sustancialmente uno del otro y dada la exaltación de los hechos insignificantes de la farándula nacional, los cuales ocupan las principales líneas editoriales de los canales de televisión, esta farándula termina banalizando la política y lo importante es que los candidatos sean atractivos, ya sean hombres o mujeres, lo importante es que ganen y como buen producto de marketing hay que masificarlo, ojala con fotos bonitas que destaquen sus atractivos físicos, su coqueta mirada, sus pestañas, su sonrisa. Del mundo de las ideas nada, se sus propuestas cero,  de sus valores o principios, un hoyo negro.

Son estos legisladores, no todos por su puesto, los que legislan, los que hacen las leyes que condicionan nuestra vida cotidiana. Son estos legisladores los que aprueban las leyes laborales y los que aprueban, finalmente, el presupuesto de la nación. Son estos legisladores los que definen leyes, cuyas consecuencias se viven en  Los Caimanes, que existen a lo largo del territorio nacional.

La institucionalidad que nos rige tiene un Alma Mater, un ADN y es no es otra cosa que la Constitución nacida el año 1980 y modificada por la Concertación, pero esas modificaciones no borraron su impronta.

La impronta de la constitución que nos rige es de origen dictatorial, no es expresión de un consenso social y define el rol del Estado como un Estado subsidiario, un Estado  en   función del Modelo Económico Neo Liberal. Toda la institucionalidad que rige y demarca nuestra vida institucional y nuestra vida cotidiana, está regida por esta Alma Mater.

Es esta impronta la que vive todos los días con nosotros, manifestada en las atenciones de salud que nos brinda el sector público y privado, en la definiciones de nuestros salarios, en los interese usureros de las instituciones financieras que debemos cancelar, si tenemos la poca fortuna de caer en sus manos.

Un profesor con 30 o 35 años de servicio gana aproximadamente 800 mil pesos mensuales, al jubilarse este monto baja aproximadamente a 120 mil pesos ¿Cómo le explicamos este hecho? ¿Cómo le explicamos que sus fondos no crecieron mucho, pero si crecieron las ganancias de las AFP?

El país requiere y demanda la existencia de un Estado que realmente brinde la vigencia de los derechos a todos sus ciudadanos, sin excepción. Hoy las mentes más claras de nuestra decadente  I República, saben que el Estado protege los derechos de unos pocos en desmedro de las mayorías.

En los últimos seis años, al menos, hemos presenciado una serie de marchas de demandas ciudadanas, todas ellas son expresión del descontento con un Estado que no responde a sus necesidades básicas o elementales, como son la una educación pública y de calidad, prestaciones de salud que permitan mejores condiciones de vida, incluido los excluidos de siempre, como son las personas con discapacidad. Las marchas ciudadanas para proteger el medio ambiente o las manifestaciones para dar cuenta que existe una diversidad sexual, son expresiones de un Estado que cada vez más de estar por una grave hipoacusia.

Cuando un Estado no cumple su rol fundamental de proteger los derechos de todos los ciudadanos, estos espacios vacíos que el propio Estado genera, son ocupados por pandillas organizadas.

Este nuevo consenso social, basado en los derechos inalienables de las personas no es otra cosa que una Nueva Constitución, generada por una Asamblea Constituyente.

La redacción de una Nueva Constitución Política para Chile, no puede descansar en un parlamento que no responde a los intereses de la mayoría, es evidente que algunos de ellos están ahí para defender y legislar en beneficio de los intereses de los grandes grupos económicos.

Este hecho es la primera manifestación de abandono de la democracia representativa que hoy tenemos, para dar paso a una democracia sustantiva, sin exclusión  social y territorial, donde todos nos hagamos cargo del devenir de nuestra sociedad.

Esta acción fundante es la reconstrucción de una nueva arquitectura institucional que inevitablemente conduce a la cambio del actual modelo económico que nos rige. Ya que este modelo ha permitido la concentración del poder económico, a las colusiones y a la captura de la política por los grupos económicos. El actual Modelo ha funcionado para unos pocos en desmedro de las mayorías, expresión inequívoca es la distribución de los ingresos, la desmedida desigualdad de los salarios y las paupérrimas jubilaciones.

No se puede señalar que este modelo es exitoso  si las principales carencias, de amplios sectores de la población, son receptores de innumerables subsidios, basta ya de bonos. Estos terminan siendo mecanismos de clientelismo político y no de ejercicios pleno de la ciudadanía.

En Chile, as crisis política han tenido dos formas de solución: la respuesta autoritaria-dictatorial o la respuesta democrática.

La construcción de la  II República, es la respuesta democrática a nuestros actuales avatares.


miércoles, setiembre 10, 2014

Sembrando Tormentas

Todo acto terrorista, como el sucedido en el metro de Santiago, es un acto de violencia política.

Si algo tiene de particular lo sucedido ayer en la estación del metro Escuela Militar, es que se involucró directamente a la ciudadanía, infundiendo con ello el miedo a poder transitar libre y confiadamente por las calles de nuestras ciudades; si antes existía el temor a ser víctima de la delincuencia hoy hay que agregar que también se puede ser víctima del terrorismo. El acto terrorista de ayer, es un discurso violento dirigido a toda la población del país.

Los chilenos sabemos lo que es vivir con miedo, lo aprendimos  en los años de Dictadura; donde un grupo organizado, con financiamiento estatal, secuestraba, torturaba y hacia desparecer personas, y como era una decisión arbitraria todos estábamos en peligro. El miedo actúa como una droga paralizante ¿Por qué se quiere paralizar al país?

Pero este acto terrorista se da en un escenario complejo del país.

Esta complejidad está definida por las reformas que impulsa el Gobierno de la Presidenta Bachelet: Reforma Educacional, Reforma Tributaria y Reforma a la Constitución, todas ella promesas de campaña y apoyadas con el 62 % de los que concurrimos a votar. Todas estas reforman buscan cambiar el rostro del país y por ello su complejidad y profundidad.
Sin embargo, el grupo minoritario, que no voto por las reformas estructurales que el país demanda, no se fue para la casa. Desde que se inició el actual gobierno los esfuerzos por frenar, condicionar o abortar estas reformas ha sido su principal tarea política y para ello han hecho uso de sus recursos comunicacionales (incluido TVN y las encuestas) y redes de contacto, porque saben que estas reformas hoy tienen viabilidad política, dado que la Nueva Mayoría tiene los votos necesarios en ambas cámaras. Lamentablemente a esta acción, se han sumado algunos ex personeros de la Concertación, quienes no han trepidado en firmar acuerdos con ex ministros de Piñera, escribir columnas en los diarios, recorrer el país en pro de la no reforma educacional.

Otros han hecho uso de escenarios empresariales para platear sus críticas; asumo que esas opiniones fueron oportunamente planteadas en La Moneda y que no habrían sido escuchas, de ahí la necesidad de expresarles en un escenario, cuyos concurrentes representan al decil más rico del país.

En las últimas semanas hemos visto los desfiles más inauditos en defensa del status quo o si se prefiere que todo siga igual.

La actual conformación de la sociedad chilena, ha permitido que un grupo hiper privilegiado, que se expresa en un 1% de la población, pueda capturar para sí  el 30% del Producto Interno Bruto. Esto significa que su ingreso mensual es 3000 veces superior a lo que percibe el sector más pobre la población.

Esta situación de privilegio y de defensa del status quo, hace que sus empleados, identificados con los escintiles inmediatamente siguientes, salgan también en defensa del status quo. Como a ellos les va bien, no les interesa como les va a los otros. Y este es un problema, la insensibilidad y la defensa de su propia seguridad, en detrimento de las mayorías, pero en verdad es mantener la seguridad de sus privilegios, sin importar el costo social de ello.

Las reformas impulsadas por la actual mandataria, afectan estos privilegios, en todos los campos donde ellos han tenido el control desde los años de la dictadura y que se ha venido acrecentando a contar de los años noventa.

¿Cuál es el perfil de la actual sociedad chilena? O si se prefiere ¿Cuál es nuestro status quo? Tenemos una educación que no educa, una tributación donde el 10% más rico no tributa y un sistema político restringido que provoca desencanto y la  ciudadanía termina no participando porque saben que con su voto nada cambiará. Pero la política es la constructora de nuestra vida cotidiana y como la política es el poder, es este poder ausente, abstracto, intangible el que termina definiendo las reglas de nuestra convivencia.
Pero en el otro extremo están los excluidos, aquellos que son los “costos” del modelo, aquellos que saben que nada ganaran en este modelo de crecimiento y que el destino de sus vidas ya está definido, independiente de los esfuerzos que  hagan, seguirán siendo el decil más pobre, por más subsidios que se les otorgué, saben, instintivamente o por experiencia histórica, que ese subsidio no producirá su movilidad social.

Aún no sabemos quienes pusieron la bomba y tal vez nunca se sepa quién o quiénes fueron sus instigadores, basta recordar a la Vanguardia Organizada del Pueblo, autores de la muerte de Edmundo Pérez Zujovic, todos ellos muertos en enfrentamiento y todo termino allí.

La bomba en la estación de la Escuela Militar, no sólo busca generar temor en la población, también crear la sensación de ingobernabilidad y por eso llama la atención que las primeras declaraciones de algunos ex ministros del Presidente Piñera, no sea de solidaridad con las víctimas o de su lealtad al Estado de Derecho, o de apoyo a las decisiones presidenciales para enfrentar estos acontecimientos.

Optan por el camino que solo contribuye a sembrar tormentas e intentan generar en la población una sensación de inseguridad, de que este gobierno no tiene capacidad de conducción y que todo esto se origina por los cambios sin conducción que impulsa la presidenta.

Este discurso no está dirigido al diez por ciento más rico del país, tampoco tiene como destinatarios al diez por ciento más pobre. Estos discursos están dirigidos  al pequeño y mediano empresario, al profesional o al trabajador por cuenta propia, a la dueña de casa, en pocas palabras a los sectores medios; es a este sector al cual hay que infundirle miedo, temor y finalmente paralización. Y no se necesita ser brujo de la tribu para saber lo que dirán las próximas encuestas sobre la evaluación de la presidenta y su gobierno

¿Cómo responder a estos hechos terroristas? No basta con las medidas de seguridad y judiciales, son necesarias, pero insuficientes. El terrorismo hay que aislarlo, pero también es necesario responder con más Estado de derecho, con más sociedad democrática y con un Modelo de desarrollo que acorte las distancias entre los más ricos y los más pobres. Porque el 1% más rico debe entender que la mantención de su status quo es también un acto de violencia.



jueves, julio 07, 2011

LA OLA QUE SE NOS VIENE

Para todo gobierno no es un buen signo que la oposición se gane las calles, en el grueso de la ciudadanía se instala la idea que el gobierno no tiene la capacidad de gobernar y además las consignas y demandas encuentran eco entre los ciudadanos.

En nuestro país donde los medios de comunicación escrito son controlados por dos grandes cadenas, donde la situación de las radioemisoras no difiere mucho y donde los canales de televisión actúan de manera homogénea, para el común de los ciudadanos no es fácil formarse una opinión más allá de lo que los medios le entregan de manera envasada o bien pensar que nuestra realidad es aquella expresada en los medios; ya que la misma noticia es titular en un diario, comentada en las radios y  la televisión le agrega imágenes. La consecuencia de esto es que aquello que no aparece en los medios simplemente no existe, por  lo tanto cada uno de nosotros estamos atrapados en una realidad construida por los medios y que es una realidad  altamente restringida, por no decir perversamente establecida.
Las diversas consignas que se agitan  en las calles habría que situarlas desde  la perspectiva de la Ontología del Lenguaje, pues al ser escuchadas, por los ciudadanos mal informados, le presentan una realidad aparentemente desconocida, pero que si habitaba en lo que llamaremos su sentido común, es decir son frases que adquieren significancia por las vivencias cotidianas de cada sujeto. Esas consignas logran interpretar sus reflexiones, sus molestias y aspiraciones.
No cabe duda que La Polar traspaso los límites de lo aceptable en el mundo de los retail, pero para el ciudadano común que sufría esta verdadera persecución de nunca acabar, algo andaba mal o se hacía algo que no correspondía, cuando estalla la bomba La Polar, este ciudadanos anónimo se da cuenta que no sólo él es el afectado sino que son cuatrocientos mil chilenos en esa situación.

Algo semejante ocurre con los estudiantes de educación media y universitaria, hoy ellos tienen claro que el problema no es de un puñado de jóvenes, se dan cuenta que el problema es de todo un sistema cuyos efectos son de diversa magnitud, según la escala social en la que se está, lo cual refleja lo discriminatorio de la sociedad chilena. En efecto, las autoridades políticas de gobierno y oposición aun no dan cuenta, o no quieren dar cuenta,  que la educación es el espejo social de nuestro país. Si tenemos un sistema educacional que discrimina y segrega, es porque, al menos, en los últimos treinta años hemos construido una sociedad  discriminatoria y segregadora y como toda sociedad es construida a partir del conflicto de intereses, alguien ve satisfechas sus aspiraciones  y otros simplemente no la ven.
Dicho lo anterior, la irrupción de los temas que afectan en la calle también tiene una lectura política, los problemas de las personas, de los ciudadanos, no tiene eco ni en el gobierno ni en la oposición y esto sí es un verdadero problema y tal vez es lo ola que se nos puede venir.

En este año la primera marcha significativa fue en favor de una Patagonia Sin Represas, después se sumo la marcha por la diversidad sexual y una Ley a favor de la Unión Civil, luego se produjeron la primera marcha convocada por los alumnos secundarios y universitarios, y en su segunda convocatoria se unieron alcaldes, rectores, etc. Cada una cada vez más masiva. ¿Qué sucedería si los esquirlados por La Polar deciden hacer una marcha contra esta empresa y contra todos los organismos que no cuidaron los intereses de los ciudadanos?
En todas estas marchas había un actor que extrañaba por su relevancia y peso histórico, me refiero a los trabajadores,  y por favor, no me refiero a  la CUT, y esa señal llego, los trabajadores de la gran minería del cobre anuncian un paro para el 11 de Julio contra la eventual privatización de CODELCO que según ellos, soterradamente, está en marcha.

Si en unos meses más los estudiantes, los estafados por el Retail, los ambientalistas, los de la diversidad sexual y los trabajadores deciden marchar juntos por las calles, con sus demandas y reivindicaciones, no cabe duda que se le sumaran otros actores, tal vez más pequeños, pero que sienten que sus peticiones pueden ser parte de una plataforma mayor, si algo de esto sucede, entonces,  estaremos frente a un problema de envergadura, el de la ingobernabilidad.
Nuestro pueblo, tiene experiencia y aprendizaje en estas arenas, con otros rostros, con otros nombres, se enfrentaron al Dictador y tuvieron la capacidad de realizar grandes convocatorias y movilizaciones. La Concertación tuvo la capacidad de expresar políticamente las demandas de democracia para Chile, pero hoy, las demandas por un Chile más democrático, más justo, con mejor distribución de la riqueza, con educación de calidad para todos, con aceptación y respeto por la diversidad étnica, cultural y sexual, con protección de nuestro medio ambiente, etc. No tienen expresión en la institucionalidad política (específicamente en los partidos políticos), pues muchas de las leyes ilegitimas que nos gobiernan son fruto de los acuerdos de la Alianza y la Concertación, hechas, aprobadas y no informadas adecuadamente a nosotros, los ciudadanos. Entonces ¿Por qué confiar en los que no son confiables? Este es el mayor problema que provocan  las demandas sociales y éticas que hoy se levantan, estas necesariamente e irremediablemente requieren de una canalización  política y ese camino, al menos hoy no está claro.

miércoles, julio 06, 2011

ME GUSTAN LOS ESTUDIANTES

El movimiento estudiantil observado en nuestro país en las últimas semanas, nuevamente ha puesto en el centro del debate nacional el tema de la educación. Las respuestas del gobierno han sido al menos ambiguas y para cualquier observador ilustrado es evidente que frente a las demandas no hay una respuesta del actual Gobierno que logre convencer a los estudiantes.

A lo largo de nuestra historia, pocos han sido los presidentes democráticos que han sabido darle una orientación clara a la educación que el país necesita.

El primero de ellos fue Pedro Aguirre Cerda, quien al señalar que nuestro modelo de desarrollo nacional era la industrialización, genero un modelo educativo acorde a dicha opción. Por ello la educación primaria fue obligatoria, se impulsaron las escuelas o liceos industriales, las escuelas de artesanos, donde los trabajadores se perfeccionaban en sus habilidades y conocimientos prácticos.

Una segunda gran reforma educacional fue la impulsada por Eduardo Frei Montalva, quien casi treinta años después, nuevamente apuesta por un desarrollo nacional centrado en el despliegue de los recursos nacionales, por ello promueve la reforma agraria e inicia la chilenización del cobre. Para darle sustento a su propuesta de desarrollo económico, amplia la educación básica a ocho años e impulsa la capacitación de los trabajadores a través del Instituto Nacional de capacitación, INACAP. Institución que posteriormente es regalada a la Confederación de la Producción y el Comercio durante el Gobierno de Pinochet.

Al poco tiempo Salvador Allende, impulsa cambios estructurales profundos en la educación chilena, teniendo como escenario las transformaciones que  estaba realizando en la estructura de la economía nacional.

Estos tres hechos que transformaron la educación en nuestro país,  evidencia la relación que existe entre Modelo de Desarrollo y Sistema Educativo, donde el primero para desplegarse y lograr sus propósitos requiere de un sistema educativo que lo haga viable.

Todas las transformaciones profundas de nuestra economía, como fueron la reforma agraria impulsada por Frei Montalva o la nacionalización del Cobre llevada a cabo por Salvador Allende, fueron promesas de campaña, transformadas en iniciativas presidenciales, debatidas en un congreso democrático, cuyo sistema electoral no era  el bipartidismo hoy existente.

Una tercera característica de las tres reformas impulsadas  fue la movilidad social que se produjo en la estructura social de Chile. Dicho en otras palabras, la educación era un claro signo de poder desplazarse de un estrato social a otro y de esta forma abandonar la miseria y la pobreza.

Estas tres grandes reformas tuvieron como objetivo ampliar la cobertura educacional, acorde a la población de esos respectivos años.

Estas tres reformas, en una mirada histórica, se constituyen en lo que era la medula del sistema público de educación en Chile.

Estas tres reformas permitieron saltos importantes al interior de las familias, donde padres con educación primaria incompleta e incluso analfabetos, veían como sus hijos ingresaban a la universidad y se transformaban en profesionales; este proceso se freno de golpe con la dictadura que nació el 11 de Septiembre del año 73. Por eso no es aceptable que algunos personeros digan que este es un hecho nuevo en nuestra historia, cuando hacen esta afirmación están negando un hecho con raíz histórica y pretende señalar que esto se inicio en sus gobiernos, en verdad, lo que están haciendo es  volver a la senda que había sido trazada mucho antes.

Estas tres grandes reformas fueron financiadas con recursos públicos y ninguna de ellas gozo de la nacionalización del cobre o de su alto precio en los mercados internacionales, como ocurre hoy.

Estas reformas significaron que nuestro país gozara de prestigio internacional en materias educativas, en todos sus niveles, cuyos modelos eran imitados por países que querían iniciar profundas reformas a sus sistemas educativos.

Al analizar las reformas educativas, en una perspectiva histórica, visualizamos a los menos tres componentes básicos. En primer lugar,  está la existencia de una propuesta de reforma educacional que emanó de los presidentes; en segundo lugar, cambios en la tributación del país, como por ejemplo el impuesto al patrimonio, durante el Gobierno de Frei Montalva. Lo que constituye el componente o la viabilidad económica de la reforma. En tercer lugar un debate democrático, en un parlamento genuinamente democrático, donde efectivamente estaban representadas todas las fuerzas democráticas del país y con un sistema electoral que garantizaba que los malos parlamentarios  no duraban más de un periodo, este factor constituye el componente político de la reforma.

Frente a las demandas por una educación pública de calidad, sostenida por las actuales dirigencias universitarias y secundarias, es evidente que corresponde que nos hagamos algunas preguntas sobre la educación que hoy tiene nuestro país.

Una primera pregunta es ¿Cómo es posible pasar de una educación pública de calidad a una educación disgregada en diversos actores y de baja calidad?

La respuesta hay que buscarla en un texto fundacional conocido con el nombre de “El Ladrillo”, cuya elaboración fue de conspicuos chicagos-boys : Sergio De Castro, Jorge Cauas, Pablo Barahona y otros. Es una propuesta para aplicar en Chile el modelo teórico económico propiciado por Milton Fridman y cuya aplicación comenzó el año 1975, en plena dictadura de Pinochet.

En síntesis, este modelo funda las bases de nuestro actual modelo de desarrollo cuya principal características es la privatización de los principales recursos económicos del país, la privatización de las principales empresas del estado y la privatización de los principales servicios de bien público como son la educación o la salud, bajo el pretexto de brindar mejores prestaciones. De aquí nacen las Administradoras de Fondo de Pensiones (AFP) y las ISAPRES.

Con la ausencia de un parlamento democrático, las empresas del estado fueron traspasadas a manos de privados bajo la consigna que la administración estatal era ineficiente y que los privados si estaban en condiciones de hacerlas rentables; fueron vendidas a precios irrisorios.

La primera fase de este modelo de desarrollo, se tradujo en el desmantelamiento de las principales empresas estratégicas del Estado, salvándose CODELCO.

En una segunda fase, ya en esta democracia “reguleque”, la privatización consistió en trasladar recursos públicos para que los privados realizaran determinadas prestaciones sociales y es así como desde la educación se transfieren enormes recursos para que los privados impartan educación, no importando la calidad de esta, la seguridad laboral de los profesores, ni los métodos de enseñanza/aprendizaje aplicados. Si bien no se explicito, pareciera que la consigna de esta nueva fase fue: si es  privado es bueno, por lo tanto no hay nada que controlar o supervisar, salvo la asistencia de los alumnos. Pero este nulo control es un derivado de otros sectores, cuyo ejemplo más notable es La Polar.

Pero existen muchas otras acciones que no son controladas como por ejemplo el acceso a las universidades privadas de personas cuyo puntaje es, en algunos casos, igual o menor a cuatrocientos puntos. Muchas de estas personas ingresan con crédito de estas casas de estudio, pero ¿Quien investiga los aranceles e intereses que aplican a sus alumnos?

Resulta paradojal, que en las dos últimas crisis económicas, que hemos vivido en este país, hubo solo un actor económico que mostro suculentas ganancias: el sector bancario. ¿Quién controla a este sector respecto a las tasas de interés que aplica? Como ha señalado Tomas Mosciatti, en Chile el cobreo usurero es legal y los ciudadanos están indenfensos.

Volvamos a nuestra pregunta original ¿Qué tipo de educación requiere nuestro actual modelo de desarrollo? Pero la primera pregunta es ¿Cuál es nuestro actual modelo de desarrollo? ¿Es el modelo de Gordon Gekko[1], cuyo motor es la especulación financiera? ¿ Es la explotación de nuestro recursos naturales hasta que se agoten? ¿Cuál es?

Lo que sí sabemos es que “El Ladrillo” se ha mantenido casi inalterable, con algunas insignificantes modificaciones, en casi ya 36 años.

Este modelo económico creó un sistema educacional acorde con sus intereses, esto significa: concentración de la riqueza en manos de unos pocos, un Estado sometido a los intereses de la oligarquía nacional; cada día con más poder; la oligarquía que derroco a Allende es un bebe de pecho si la comparamos con la actual, hoy su poder es mayor. Existe una total ausencia de movilidad social; hoy un obrero de la construcción puede tener a un hijo titulado en una universidad del país, pero sabe que su calidad de vida, será levemente superior a la de él. Una pésima redistribución de la riqueza que en los últimos 25 años se acrecentó y que los gobiernos de la Concertación no fueron capaces de reducir.

Sí, la derecha conspirativa del 73, comenzó a fraguar con mucha antelación no sólo el golpe, sino también las condiciones sociales que necesitaban para implementar un Modelo de Desarrollo acorde a sus intereses y sin ningún adversario que se opusiera, total entre República Socialista hasta Salvador Allende, el ascenso de los sectores medios, y la irrupción de los campesinos y pobladores organizados, mostraban a un movimiento popular que quería la instalación de una democracia sustantiva y eso para la oligarquía constituía la máxima expresión del caos.

Sí, el actual modelo educacional es representativo del orden social que desea la oligarquía nacional.

Si, para la derecha genuina de Chile, no la de Longueira o de Allamand, la oligárquica, el orden natural de las cosas es el orden social que les permite mantener sus privilegios e inmunidades y este orden siempre tuvo la bendición  Papal. Marcial Maciel estaba muy lejos para afectarlos, pero Karadima era su confesor.

Pero hay otra pregunta que necesariamente debemos formular, ¿No tenía la Concertación un grupo de profesionales capaces de derribar a “El Ladrillo” y crear algo nuevo? Creo que la respuesta es positiva, sí la había y la hay. ¿Entonces que lo impidió?

El actual movimiento estudiantil tiene razón en los tres elementos sustanciales que están planteando. Primero, se requiere una profunda y verdadera reforma educacional que no sólo mejore la calidad de la misma, sino que se asuma como democrática, es decir que en una misma sala están el hijo del obrero y el dueño de la industria. Una reforma educacional como expresión de una nueva forma de redistribución de la riqueza; esta última no se logra con una andanada de subsidios, la cual es más probable que genere dependencia y no desarrollo de las capacidades individuales.

Esta reforma, en su componente económico, requiere de una reforma tributaria, pero que no debe ser  un aumento del IVA, sino a las grandes empresas y fortunas de nuestro país, cuyo efecto indirecto será sobre la redistribución del ingreso.

Y en su componente político, está claro que la actual oligarquía política no da garantías de impulsar una reforma como la que se requiere y por ello comparto la opinión que debe haber una reforma constitucional o una asamblea constituyente con la finalidad de transformar la democracia formal que tenemos por una democracia sustancial.





[1] Personaje principal de la Película: El Dinero Nunca Duerme.

viernes, enero 28, 2011

Licitaciones y Municipio

Molestia causo en algunos actores de Iquique, la licitación realizada por el Municipio respecto a un terreno ubicado en Cavancha.

Esta molestia estaria fundada en el bajo precio con el cual se adjudico la licitación. Pero también ha llamado la atención, la reacción de la Srta. Alcaldesa, como de algunos integrantes del Consejo Municipal.
No cabe la menor duda que se podría haber obtenido un mejor precio por dicha licitación y por lo tanto el ingreso a las arcas municipales habrían sido mayor a lo obtenido e igual se habrían producido todos los efectos positivos que algunos concejales declaran.

Las licitaciones públicas, al menos la de esta envergadura, suelen contar con bastante difusión con la finalidad de que se puedan presentar la mayor cantidad de oferentes, aquí la competencia es despiadada, por cada uno busca desetabilizar la oferta del otro.

En la gestión pública moderna y con la finalidad de asegurar a la ciudadania la mayor información posible, nada impide que se haga una segunda licitación con el claro propósito de una mayor participación de las empresas y sobre todo en aras de la TRANSPARENCIA. Es este principio es el que le da seguridad, confianza y tranquilidad a la ciudadania, de que los recursos y bienes públicos estan debidamente cautelados.

Calificar de anti iquiqueños o decir que si no les gusta la licitación que se vayan de la ciudad, no sólo produce irritación en quienes las leen o las escuchan, pues parecen declaraciones de una epoca que creiamos olvidada en Chile: el autoritarismo.

¿De donde emana tanta soberbia de algunas autoridades? ¿Desde cuando en nuestro país, en nuestra región o comuna, no se puede criticar a las autoridades ¿ Desde cuando ellas recibieron un mandato divino y no se equivocan?

Estas muestras de autoritarismo no se condicen con paises, regiones y comunas democráticas, estas se construyen en la confrontación de ideas, en pensar distinto, y finalmente llegar a acuerdos donde todos sienten que ganaron algo.

¿Cual sera el impacto de este futuro edificio en nuestras congestionadas calles? Este tema lo dejaremos para una próxima oportunidad.